Entre un "falta mucho" y un "no falta tanto". Entre pensar en cómo se le puede ganar a una potencia del polvo de ladrillo y esperar a cómo van acomodándose los músculos,
los de él y los de sus compañeros. Así anda por estas horas David
Nalbandian, que volvió a pegarle a la pelota después de varias semanas
de parate por una distensión muscular y que ya entró, mentalmente y por su entrenamiento, en la recta final de la preparación para una nueva final de Copa Davis. De algo está seguro el cordobés: "Quiero jugar cualquier cosa", dice en alusión al lugar que imagina para él en la serie decisiva ante los españoles en Sevilla, del 2 al 4 de diciembre.
Relajado, Nalbandian atendió a los medios en el Vilas Tennis Club, mientras de fondo de escuchaban los golpes de los partidos de la Copa Topper que se está desarrollando en ese complejo metido en los bosques de Palermo. El cordobés, que sufrió semanas atrás una distensión en el isquiotibial izquierdo, fue baja en los torneos de San Petersburgo y Valencia y llegará a la final de la Davis después de un mes y una semana –según calcula el propio tenista- sin competir. "Y es justo contra los mejores", dice.
Pero la situación no lo preocupa demasiado. Al menos es lo que transmite el de Unquillo. Es que, cuando llega la pregunta sobre "para qué está", el cordobés reconoce que "la inactividad siempre es dura. No competir es lo peor". Pero luego agrega la parte esperanzadora: "Físicamente me siento muy bien. Quiero jugar cualquier cosa, más en una final de Copa Davis, que es un muy lindo desafío. Hay que ver cómo llego, creo que física y tenísticamente voy a estar muy bien". Para más, afirma: "Yo jugaría los cinco puntos, pero reglamentariamente no se puede".
Los vaivenes de la conferencia lo llevan a poner la frase anterior en remojo. Nuevamente surge el tema de la posibilidad de jugar o no los tres días de la serie en Sevilla. "No lo descarto, pero en polvo de ladrillo es difícil, más como estoy yo", en alusión a la falta de competición. Luego llega el tiempo de evaluar concretamente la serie. "Podés ganar tres partidos, podés perder tres. Es una serie muy cerrada entre los únicos que se pueden ganar mutuamente, entre dos países que hacen diferencia con el resto en polvo de ladrillo", afirma el actual 62 del ranking de la ATP, quien no dudó en descartar que se trate de una revancha para la gran decepción vivida en la ya lejana final de Mar del Plata en 2008. "Pasaron muchos años... Es otra superficie. Además, creo que esta serie es mucho más dura de lo que fue aquella en Argentina", dice, para luego cerrar con una frase clave: "Los candidatos son ellos y nosotros nos tenemos que limitar a prepararnos para una batalla durísima".
Con Juan Martín del Potro en buen momento a pesar de haberse bajado de París, con Juan Mónaco con gran presente en la etapa final de la temporada –hoy avanzó en París tras dejar en el camino a Mardy Fish y viene de hacer final en Valencia-, con el resto preparándose sobre el polvo de ladrillo en Buenos Aires, Nalbandian pide tiempo y paciencia para dar definiciones sobre estrategia, sobre cómo ganarle a la potencia encabezada por Rafael Nadal. "Hoy estuve con Tito (Vázquez, capitán del equipo), que se acercó al entrenamiento. Salvo Pico, el resto del equipo está acá, así que vamos a ir viendo como la llevamos. Todos estamos con algo, pero nada grave. La idea es llegar de la mejor forma. Tenemos que preocuparnos por nosotros, por llegar lo mejor posible para afrontar un compromiso que va a ser durísimo".
Sus próximos pasos serán terminar la semana en Buenos Aires, luego viajar a Córdoba y mezclar algunas jornadas de descanso con otras de entrenamiento. El lunes 21 se juntará con el resto del equipo y Vázquez para sí ya "ir diagramando la estrategia". Para ese entonces, el viaje a Sevilla estará a la vuelta de la esquina.
Relajado, Nalbandian atendió a los medios en el Vilas Tennis Club, mientras de fondo de escuchaban los golpes de los partidos de la Copa Topper que se está desarrollando en ese complejo metido en los bosques de Palermo. El cordobés, que sufrió semanas atrás una distensión en el isquiotibial izquierdo, fue baja en los torneos de San Petersburgo y Valencia y llegará a la final de la Davis después de un mes y una semana –según calcula el propio tenista- sin competir. "Y es justo contra los mejores", dice.
Pero la situación no lo preocupa demasiado. Al menos es lo que transmite el de Unquillo. Es que, cuando llega la pregunta sobre "para qué está", el cordobés reconoce que "la inactividad siempre es dura. No competir es lo peor". Pero luego agrega la parte esperanzadora: "Físicamente me siento muy bien. Quiero jugar cualquier cosa, más en una final de Copa Davis, que es un muy lindo desafío. Hay que ver cómo llego, creo que física y tenísticamente voy a estar muy bien". Para más, afirma: "Yo jugaría los cinco puntos, pero reglamentariamente no se puede".
Los vaivenes de la conferencia lo llevan a poner la frase anterior en remojo. Nuevamente surge el tema de la posibilidad de jugar o no los tres días de la serie en Sevilla. "No lo descarto, pero en polvo de ladrillo es difícil, más como estoy yo", en alusión a la falta de competición. Luego llega el tiempo de evaluar concretamente la serie. "Podés ganar tres partidos, podés perder tres. Es una serie muy cerrada entre los únicos que se pueden ganar mutuamente, entre dos países que hacen diferencia con el resto en polvo de ladrillo", afirma el actual 62 del ranking de la ATP, quien no dudó en descartar que se trate de una revancha para la gran decepción vivida en la ya lejana final de Mar del Plata en 2008. "Pasaron muchos años... Es otra superficie. Además, creo que esta serie es mucho más dura de lo que fue aquella en Argentina", dice, para luego cerrar con una frase clave: "Los candidatos son ellos y nosotros nos tenemos que limitar a prepararnos para una batalla durísima".
Con Juan Martín del Potro en buen momento a pesar de haberse bajado de París, con Juan Mónaco con gran presente en la etapa final de la temporada –hoy avanzó en París tras dejar en el camino a Mardy Fish y viene de hacer final en Valencia-, con el resto preparándose sobre el polvo de ladrillo en Buenos Aires, Nalbandian pide tiempo y paciencia para dar definiciones sobre estrategia, sobre cómo ganarle a la potencia encabezada por Rafael Nadal. "Hoy estuve con Tito (Vázquez, capitán del equipo), que se acercó al entrenamiento. Salvo Pico, el resto del equipo está acá, así que vamos a ir viendo como la llevamos. Todos estamos con algo, pero nada grave. La idea es llegar de la mejor forma. Tenemos que preocuparnos por nosotros, por llegar lo mejor posible para afrontar un compromiso que va a ser durísimo".
Sus próximos pasos serán terminar la semana en Buenos Aires, luego viajar a Córdoba y mezclar algunas jornadas de descanso con otras de entrenamiento. El lunes 21 se juntará con el resto del equipo y Vázquez para sí ya "ir diagramando la estrategia". Para ese entonces, el viaje a Sevilla estará a la vuelta de la esquina.

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