El Matador por mas que se haya insinuado como una de las revelaciones, siente la adversidad, el acoso de un promedio esmirriado. Tiene coraje y amaga con una reacción inminente.
El peso de Vélez, confundió a Tigre. Los locales intentaron emparejarlo con empeño y despliegue. A veces pudieron. Otras tantas no.
Pero Tigre no aprovechó su momento ni la duda de Barovero en un centro. Más tarde sobrevino la distracción que le valió la tranquilidad definitiva a Vélez. La defensa del Matador se quedó estática en un lateral y Franco consiguió el 3-1.
El peso de Vélez, confundió a Tigre. Los locales intentaron emparejarlo con empeño y despliegue. A veces pudieron. Otras tantas no.
Pero Tigre no aprovechó su momento ni la duda de Barovero en un centro. Más tarde sobrevino la distracción que le valió la tranquilidad definitiva a Vélez. La defensa del Matador se quedó estática en un lateral y Franco consiguió el 3-1.

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